EL ABUELO Y EL NIETO

Había una vez un pobre anciano casi ciego que apenas podía caminar.

 Le temblaban sus manos cuando comía y a veces derramaba la sopa sobre

 el mantel. Su hijo y su nuera se enojaron por esto y lo encerraron en un cuarto.

Ahí le daban de comer en un plato de barro.

 

El pobre anciano se sentía muy triste.  Un día botó el plato de

 barro y le compraron un feo plato de madera.

 

En la casa también vivía el nieto del anciano. Era un niño

 de cuatro años.  Un día se puso a ahuecar un trozo de madera.

 Cuadro su padre le preguntó que estaba haciendo, el niño le contestó

que era un plato para papá y mamá, para cuando estuvieran

viejos como el abuelo.

 

Se miraron el papá y la mamá y se sintieron avergonzados

 por lo que había hecho.  Lloraron y se arrepintieron, y desde

ese día el abuelo volvió a comer en la mesa con la familia.

León Tolstoi (ruso)